Hoy se estrena la obra de teatro de Federico García Lorca, Amor de Don Perlimplin con Belisa en su jardín que es mi último proyecto de teatro en el que he diseñado la escenografía y el vestuario.
El director es Abel González Melo, y la produccion es de la Universidad Carlos III de Madrid.
Las acotaciones de texto por parte de Lorca, de referencias concretas a una estética dieciochesca (casacas, pelucas con pájaros…), hace entender enseguida que la idea del autor es convertir esta pequeña pieza en un juguete escénico de aire palaciego, en donde la ociosidad de los personajes justifica sus desvaríos anímicos y emotivos. Ajustado como una pieza de relojería o como una caja de música en donde los personajes giran en una danza mecánica y predeterminada, la estética que se propone desde la dirección escenográfica es la de una serie de adornos de porcelana o bibelots que integra a los propios actores, y que en su vacua existencia cristalizan el exceso de una época al borde del cataclismo social.
Las referencias que he usado son pues, estos adornos que ejemplifican una vida cortesana dedicada al afecto caprichoso, de tonos brillantes y colores intensos.
El empleo de plataformas de estética rococó convierte a los personajes en elementos decorativos dentro de las macro estructuras sociales que no dejan espacio a los anhelos personales de los sujetos. Estas peanas ayudarán a hacer entender el conflicto entre el sujeto y su rol social al que está obligado por nacimiento, estatus o sexo.
La confección del vestuario la ha realizado Sol Curiel, y la escenografía Asimétrico Producciones.
estos son algunos dibujos del proyecto, y fotos de los ensayos.
